Uribismo: política de muerte

by Edición 87 | Julián Orjuela Benavides
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 “Si la autoridad, serena, firme y con criterio social implica una masacre es porque del otro lado hay violencia y terror más que protesta” Álvaro Uribe Vélez

“El Ejército es una fuerza letal de combate que entra a matar” María Fernanda Cabal

El Uribismo quedará en la historia de Colombia, como una corriente política que gobernó a partir de promover la muerte y el odio. No como retórica, sino como práctica estructurante de un proyecto que se afianzó en la conciencia de la gente a partir del miedo, la mentira, la manipulación y la violencia. Este sector político en cabeza del actual senador Álvaro Uribe Vélez, sigue avanzando en su apuesta depredadora de vidas humanas y de la naturaleza, con el propósito de seguir acumulando riqueza para un pequeño sector de la población y seguramente, para no terminar sentenciado por algunos de los procesos judiciales que van desde nexos con narcotráfico hasta masacres.

Para ilustrar de mejor manera el uribismo, es pertinente precisar que se entenderá por política de muerte, el proceso y actividad social que tiene como principio someter al ser humano y la naturaleza para la acumulación de capital de unos pocos; promoviendo el individualismo, la competencia y el utilitarismo como valores constructores de sociedad. La política de muerte, es autoritaria por principio, por eso ejercen la violencia y eliminación del contradictor político. Se caracteriza por ser antropocéntrica, racista, eurocéntrica, patriarcal y clasista. A continuación, se describirán varias circunstancias, decisiones y posturas políticas en las que se pueden evidenciar el desprecio por cualquier forma de vida.

Uribismo promotor de guerra

El uribismo ha sido un actor trascendental en la generación de muerte, odio y dolor en la sociedad colombiana, por ser estos, principios de su accionar político. Una evidencia clara son las campañas del “NO a la paz” y de elección presidencial que prometía hacer trizas los acuerdos de paz alcanzados con las FARC-EP para retornar a la guerra. Para el uribismo, aún no son suficientes las víctimas que ha dejado el conflicto armado colombiano y en particular los dos periodos del expresidente Uribe, que fueron los más violentos en toda la historia del conflicto, tomando los datos del Registro Único de Victimas desde el 1 de agosto de 1986 al 31 de julio de 2016, las víctimas de este periodo son 2.104.888 millones de víctimas las cuales representan el 43.52 %  del total y 1.850.268 millones de desplazados en esos 8 años (Revista Semana, 2019).

Tras la posesión presidencial, Iván Duque ha regresado el país violento que el proceso de paz intentó dejar atrás, como lo evidencian las cifras de violencia de la Unidad de Víctimas citadas por el Comité Internacional de la Cruz Roja, también el desplazamiento aumento en un 90 %, pasando de 14.594 desplazados en 2017 a 27.780 en 2018 y también aumentaron las víctimas de minas antipersonal de 57 en 2017 a 221 del 2018 (Comité Internacional de la Cruz Roja, 2018) lo cual evidencia que cuando gobierna el uribismo, mueren y se desplazan más colombianos.

Uribe y los muertos de la Ley 100

En el informe Mortalidad evitable, realizado por el Observatorio Nacional de Salud, una dependencia del Instituto Nacional de Salud (INS), se indica que entre 1998 y 2011, lapso en el que se encuentran los dos periodos presidenciales de Álvaro Uribe, se reportaron en Colombia 2.677.170 muertes, de las cuales el 53% se debió a causas que fueron clasificadas como evitables (Beltran, 2014). Se trata, entonces, de 1.427.535 colombianos que no debieron haber muerto (Instituto Nacional de Salud, 2014), teniendo en cuenta los conocimientos de la medicina y la tecnología existente en el país.

Como si fueran poco, los muertos que ha causado la Ley 100 de 1993, de la cual fue ponente Álvaro Uribe, ahora promueve en el Senado el proyecto de Ley 303 que pretende liquidar los pocos hospitales públicos que quedan. Sin mencionar, el fracaso financiero del sistema que hoy está quebrado, como lo corroboran las cifras de la base del Plan Nacional de Desarrollo (PND), de Iván Duque: “para 2018, se estiman deudas de EPS y entidades territoriales a IPS de entre $9,6 billones según deudores y $16,2 billones según IPS y Ministerio de Salud” (Gobierno Nacional, 2019). Lo peor de todo, es que además de tener que pagar por materializar el derecho a la salud con unas pésimas condiciones de acceso y calidad en el servicio, ahora todos los colombianos vamos a salvar financieramente a las EPS e IPS, vía impuestos con el PND. Sin mencionar las pésimas condiciones laborales de las y los trabajadores de la salud, que también fueron promovidas por el senador Uribe con la Ley 50 de 1990 con la flexibilidad laboral.

Uribismo retrocede a aspersión con Glifosato

La política de muerte del Uribismo ha retomado la aspersión con glifosato, sin importar los daños ambientales y la salud de las comunidades, daños que han sido corroborados por diversos estudios. La Agencia Internacional de Investigación en Cáncer, institución que hace parte de la Organización Mundial de la salud, clasificó el glifosato en el grupo 2A, es decir como una sustancia probablemente carcinógena para los humanos” (Correa, 2018).

El glifosato no solamente afecta a los humanos, sino también a los animales y en general los ecosistemas, como lo describen estudios que analizan la causa de muerte de las abejas debido al glifosato, el herbicida que interfiere con una enzima que se encuentra en las plantas y los microorganismos, como consecuencia altera el microbioma intestinal de la abeja y el ecosistema de bacterias que viven en su tracto digestivo, incluyendo aquellas que lo protegen de las bacterias dañinas (Agencia Europea Press, 2018). En síntesis, el glifosato compromete la capacidad de las abejas para combatir las infecciones”.

La muerte de las abejas tiene un impacto importantísimo para los ecosistemas y en especial para nosotros como especie, porque las abejas son las encargadas de la polinización, proceso en el que las abejas llevan polen de flor en flor para su reproducción y generación de alimento. En conclusión, sin abejas podríamos morir de desnutrición porque de la polinización de las abejas depende el 70 % de los alimentos de la humanidad, de ahí que el Instituto Earthwatch declaró a la abeja como el ser vivo más importante de la tierra. Sin embargo, el uribismo persiste con la aspersión con glifosato para disminuir los cultivos de uso ilícito, en vez de implementar el programa de sustitución de cultivos de uso ilícito y la reforma rural integral del Acuerdo de Paz.

Fracking:  primero petróleo que agua y minas que vida 

En cuanto a los daños ambientales promovidos por el uribismo, es importante señalar que el expresidente Uribe en sus dos mandatos dejó cerca de 8,53 millones de hectáreas a merced de la minería y la megaminería; adjudicando 7.869 títulos mineros, casi 984 anuales. Sin importar que dichas explotaciones mineras estuvieran ubicadas en páramos y Parques Naturales (Semana Sostenible, 2017). Lo cual tiene impactos en los ríos y ecosistemas, como es el caso del rio Atrato en donde “la minería y un proyecto hidroeléctrico lo amenazan desde su nacimiento; en el Medio Atrato, la extracción ilegal de oro de aluvión lo envenena, y en el Bajo –donde los territorios se encuentran más golpeados por el conflicto armado, la explotación forestal cobra mucha más fuerza y termina por enfermar este afluente que llega casi muerto a regar sus aguas en el Caribe” (Revista Semana, 2017). Debido a estas fuertes afectaciones y a las denuncias de comunidades, la Corte declaró el rio como sujeto de derechos con la sentencia T – 622 de 2016 para protegerlo.

El fracking es otro proyecto económico negativo para el ambiente y los seres humanos, el cual es una técnica que consiste en fracturar las rocas que contienen petróleo mediante la inyección a presión de agua, arena y agentes químicos que disminuyen la fricción del agua en la tubería para que no pierda presión, pero que contaminan el agua que queda atrapada en el subsuelo; la cual termina filtrándose y contaminando otros acuíferos subterráneos. Técnica que en campaña el presidente Iván Duque, prometió no realizar debido a los daños ambientales, pero posteriormente ha querido implementar para doblar o triplicar las reservas de petróleo, alcanzando a generar desde 2.000 millones hasta 7.000 millones de barriles nuevos (Revista Dinero, 2019), sin importar las múltiples consecuencias ambientales que esto puede generar, teniendo en cuenta que todos los estudios de fracking, con los cuales se pretende hacer la implementación, son hechos en Estados Unidos, con condiciones geológicas muy diferentes a las Colombianas.

Más allá de las ganancias económicas, lo cierto de todo esto, es la prohibición de varios países de la explotación de petróleo con fracking, como Francia y Alemania debido a las afectaciones ambientales. En Estados Unidos una petrolera fue sancionada con una suma millonaria, por comprobarse que una familia en Texas fue afectada, causando hemorragias nasales y sarpullidos. (Semana Sostenible, 2014)

Sumado a las evidencias anteriores, un grupo de científicos de la Universidad Nacional de Colombia, se tomó la tarea de analizar un compendio de hallazgos científicos, médicos y de medios de comunicación que demuestran los riesgos y daños del fracking, en cual se evidencia que el  69 % de los estudios realizados sobre la relación fracking-calidad del agua muestran un riesgo potencial o evidencia real de contaminación del agua, mientras el 87 % de aquellos demuestran que sobre la calidad del aire se encuentran emisiones contaminantes significativas y el 84 % sobre riesgos a la salud humana indican signos de daño, o daño potencial. (Observatorio de Conflictos Ambientales, 2019). Esto confirma la importancia que tiene para el uribismo forjar sus políticas a favor de las ganancias económicas de pequeños grupos económicos, aunque estas decisiones signifiquen pasar por encima de la vida.

El próximo 7 de junio el Consejo de Estado citó a audiencia pública en la que se escucharán los argumentos del Grupo de Litigio de Interés Público como demandante y al Ministerio de Minas y Energías como demandado. Ojalá se ponga en el centro la protección del agua, la naturaleza y los seres humanos por encima de las ganancias económicas de las petroleras.

Genocidio de líderes sociales

Cuando el uribismo gobierna, las amenazas, desplazamientos, muertes y masacres vuelven a los territorios, el atentado contra nuestra Nobel alternativo de medio ambiente, Francia Márquez, ha sido el anuncio más visible de la retoma de la política de muerte al poder. Según El Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) denunció un aumento sistemático en la violencia hacia líderes sociales y excombatientes de las Farc, desde enero de 2016 a mayo de 2019 han sido asesinadas 837 personas, de esta cifra, 702 serían líderes sociales y 135 excombatientes de las Farc.  Sin embargo, desde la llegada de Iván Duque, cerca de 236 líderes han sido asesinados (Espectador, 2019). Lo que evidencia un aumento de la muerte de líderes sociales, asesinados por proteger el agua y el territorio, como lo señalo Francia Márquez hace pocos días en una entrevista.

Uribismo: narcotráfico, paramilitarismo y falsos positivos

Lo publicado hace unos días por New York Times, debela nuevamente el “todo vale” del uribismo en su accionar político. Gracias a unos militares honestos y transparentes, como lo son la mayoría de los militares de este país, se atrevieron a denunciar públicamente las presiones a las que estaban siendo sometidos por parte de un General para aumentar el numero de bajas y operativos. Según los militares tenían “que hacer lo que sea”, incluyendo el apoyo de paramilitares que proporcionaran información sobre bandas armadas rivales “para generar resultados” (Casey, 2019). Lo cual nos evoca a los falsos positivos durante el gobierno de Uribe, cuando se mataban campesinos y jóvenes humildes para mostrarlos como guerrilleros.

Es pertinente recordar que el 40% del parlamento colombiano, en los dos periodos de Uribe fue condenado por parapolítica, políticos de partidos que apoyaron las candidaturas y gobernaron a favor de la políticas de Álvaro Uribe, quienes fueron condenados por tener nexos directos con los paramilitares quienes empalaron mujeres, patearon cabezas, cremaron personas vivas, violaron mujeres y descuartizaban personas con motosierra, como lo ha retratado de manera ampliar y clara Jesús Abad Colorado en su exposición fotográfica, exposición recomendada para ir a ver en familia, para nunca más apoyar políticos que tuvieron responsabilidad en dichas masacres.

Por último, mencionar la relación de Álvaro Uribe con el narcotráfico. En 2018 el New York Times, denuncio a partir de unos cables diplomáticos de Estados Unidos se filtraron preocupaciones de la embajada norteamericana, por las licencias dadas por Uribe cuando era el director de Aerocivil en Antioquia, para avionetas donde sacaba la cocaína Pablo Escobar y sus lazos financieros con el clan de los Ochoa. Michael Evans, analista sénior del National Security Archive y  Alejandro González, otro senador del partido de Uribe, le dijeron a los diplomáticos que Uribe “temía por su vida porque no pudo cumplirle a sus contactos del Cartel de Medellín” la promesa de negociar un acuerdo con el gobierno para lograr la rendición de Escobar” (Casey, 2018).

Sólo cuando se haya cortado el último árbol, sólo cuando el último río haya muerto envenenado, sólo cuando se haya cazado al último pez, sólo entonces verás que el dinero no se puede comer.

Profecía de los indios Cree

Referencias

Agencia Europea Press. (26 de Septiembre de 2018). El glifosato también estaría matando a las abejas. El Espectador, pág. 1. Obtenido de https://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/el-glifosato-tambien-estaria-matando-las-abejas-articulo-814634

Beltran, U. (28 de Junio de 2014). Muertes evitables. El Heraldo, pág. 1.

Casey, N. (25 de Mayo de 2018). Cables diplomáticos de Estados Unidos sugieren nexos de Álvaro Uribe con narcotraficantes. El Espectador, pág. 1.

Casey, N. (18 de Mayo de 2019). Las órdenes de letalidad del ejército colombiano ponen en riesgo a los civiles, según oficiales. The New York Times, pág. 1.

Comité Internacional de la Cruz Roja. (28 de Marzo de 2018). Los temás más preocupantes para Colombia en 2019. Obtenido de https://www.icrc.org/es/document/lo-que-nos-preocupa-en-colombia-en-2018

Correa, P. (31 de Agosto de 2018). Esto dicen los 12 estudios sobre glifosato en Colombia. El Espectador. Obtenido de https://www.elespectador.com/noticias/salud/esto-dicen-los-12-estudios-sobre-glifosato-en-colombia-articulo-809532

Espectador, E. (23 de Mayo de 2019). 702 líderes sociales y 135 excombatientes habrían sido asesinados desde firma del Acuerdo. El Espectador, pág. 1. Obtenido de https://www.elespectador.com/noticias/judicial/702-lideres-sociales-y-135-excombatientes-habrian-sido-asesinados-desde-firma-del-acuerdo-articulo-862367

Gobierno Nacional. (2019). BASES DEL PLAN NACIONAL DE DESARROLLO 2018 - 2022. Obtenido de Departamento Nacional de Planeación: https://colaboracion.dnp.gov.co/CDT/Prensa/BasesPND2018-2022n.pdf

Instituto Nacional de Salud. (2014). Mortalidad Evitable 1988-2012. Bogotá: Observatorio Nacional de Salud .

Observatorio de Conflictos Ambientales. (26 de Marzo de 2019). Los peligros comprobados del fracking. UN Periodico Digital, pág. 1. Obtenido de https://unperiodico.unal.edu.co/pages/detail/los-peligros-comprobados-del-fracking/

Revista Dinero. (7 de Marzo de 2019). ¿Llegó la hora del fracking en Colombia? Revista Dinero. Obtenido de https://www.dinero.com/edicion-impresa/caratula/articulo/cuales-son-las-consecuencias-del-fracking-en-colombia/267848

Revista Semana. (2017). La sentencia que cambió el futuro del río Atrato. Revista Semana, 1. Obtenido de https://www.semana.com/contenidos-editoriales/atrato-el-rio-tiene-la-palabra/articulo/la-sentencia-que-cambio-el-futuro-del-rio-atrato/551260

Revista Semana. (29 de Mayo de 2019). LOS AÑOS MÁS CRÍTICOS PARA LAS VÍCTIMAS DEL CONFLICTO. Obtenido de https://www.semana.com/nacion/multimedia/cifras-de-victimas-en-los-gobiernos-de-uribe-santos-pastrana-y-gaviria/492190

Semana Sostenible. (08 de 08 de 2014). El fracking llegó a Colombia. Revista Semana. Obtenido de https://sostenibilidad.semana.com/medio-ambiente/articulo/fracking-llego-colombia/31672

Semana Sostenible. (4 de Agosto de 2017). La “amnesia” de Uribe frente a la minería en Colombia. Revista Semana. Obtenido de https://sostenibilidad.semana.com/consumo-responsable/articulo/alvaro-uribe-y-la-mineria-en-colombia-el-cinismo-del-senador/38363

Publicado: 15 de junio de 2019

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Julián Alfonso Orjuela Benavides Twitter: @julianorjuelab | Investigador y docente | Magister en Salud Pública Universidad Javeriana | Odontólogo Universidad Nacional | Miembro del Centro de Estudios Territorio y Ciudad.