Venezuela en dos páginas

by Edición 78 | @ShameelThahir
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Algunas claves para entender la actualidad del país vecino.

Venezuela cumplió 20 años de chavismo y los medios corporativos en Colombia lo siguen usando como la mejor excusa para no hablar de nuestros propios problemas. A pesar de eso es innegable que somos repúblicas hermanas, nuestro futuro es la unidad, lo que pasa allá repercute acá y viceversa, siempre ha sido así, por eso es importante intentar ir más lejos de lo que repiten en Colombia con las limitaciones del formato.

 Es cierto que cuando Hugo Chávez fue elegido presidente por primera vez en el hermano país, fue de manera democrática, años antes había sido el jefe de una intentona fallida de golpe de Estado, pero también es cierto que fue precisamente por ese golpe de Estado que Chávez era querido en Venezuela. La pobreza, la desigualdad y la elite canalla que tenía secuestradas las riquezas petroleras para su beneficio particular, llenaban de rabia a las clases populares que vieron en él, un líder que les daría una lección de democracia real. No era blanquito como los de siempre, ni pertenecía a sus círculos, era un mulato como las mayorías y venia de abajo.

Píllense este documental para profundizar: HD VENEZUELA - LA REVOLUCION NO SERA' TRANSMITIDA

Si, el chavismo cambio la constitución venezolana, pero no fue por decreto. Fue convocada una Asamblea Nacional Constituyente que escribió la nueva carta magna, así como se hizo acá en Colombia para la del 91 en la que hubo una participación del 20% del potencial electoral del país y no por eso alguien hoy sale a decir que esa Constitución es ilegítima. Es sobre esa misma Constitución que el líder de la Asamblea Nacional, al mismo tiempo líder de la oposición, se autoproclamó, de manera inconstitucional, presidente de Venezuela, envalentonado por los gringos y las ganas de aplastar este proceso de cambio independiente.

 Si, dicen que el chavismo es una dictadura, pero en estos 20 años se han realizado por lo menos 20 procesos electorales entre elecciones locales, regionales y nacionales que han involucrado todos los poderes públicos y en las dos únicas ocasiones que la oposición al chavismo ha ganado, los resultados fueron aceptados sin cuestionamientos de la oficialidad chavista. Antes de los procesos electorales en el vecino país, la oposición al chavismo siempre ha tenido la costumbre de sembrar dudas sobre la legitimidad del sistema electoral pero nunca han repetido esas dudas en esas dos ocasiones que ganaron elecciones. El ex presidente de los Estados Unidos, Jimmy Carter, que con su fundación es uno de los tantos líderes políticos del mundo que ha trabajado como observador electoral de la comunidad internacional en estos 20 años, le recordó hace mucho tiempo al mundo que el sistema electoral venezolano es uno de los más trasparentes del mundo, yo por lo menos si podría asegurar que es más trasparente que el nuestro en donde mandan a fotocopiar tarjetones sin asco.

 A nivel geopolítico es claro que Venezuela es importante por ser dueña en su territorio de las reservas de petróleo más grandes del mundo, es por eso precisamente que Estados Unidos declaró al gobierno de Nicolás Maduro una amenaza para la seguridad nacional y Trump anunció que nunca han descartado una “salida militar”, pero también es verdad que China y Rusia están ahí apoyando, financiando y soportando el gobierno venezolano por las mismas razones que los gringos, no por sus arepas. A pesar de ese conflicto entre potencias no se puede dejar de lado que Hugo Chávez como presidente y Nicolás Maduro como Canciller fueron los responsables de impulsar que en los primeros 10 años de la revolución bolivariana, América Latina lograra mayor autonomía frente a los Estados Unidos después de más de 100 años de dominio gringo, es por eso que Venezuela es el centro de la mayoría de los procesos de integración autónomos que hoy están en crisis o totalmente -destruidos por gobiernos de derecha como el colombiano, el más importante de estos es la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños que declaro nuestro continente una región de paz y justicia social hace unos años. 

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Hugo Chávez no es Nicolás Maduro. Uno de los grandes problemas de la revolución que vivió Venezuela en estas dos décadas, es que giró completamente alrededor de la figura de este líder político. Tal vez por el afán de cambiar las cosas, tal vez por la necesidad de ese fuerte liderazgo para superar las resistencias a los cambios, el hecho cierto, es que la falta de una organización que represente al conjunto de los de abajo en Venezuela, hacen que hoy un Maduro que intentó copiar el liderazgo de Chávez y no buscar su propia manera de gobernar y liderar, esté secuestrado por las formas y los rituales de lo “bolivariano” y “chavista”, sin señalar caminos claros para entregarle de manera efectiva más poder al pueblo de Venezuela y cortar sus lazos de dependencia con el aparato estatal.

Es un Maduro secuestrado por la evidente corrupción e ineficiencia de un proceso paternalista y fuertemente estatizado, que lo que sí hizo de manera contundente en veinte años, a pesar de eso, fue redistribuir los recursos del petróleo de una forma equitativa nunca antes vista en la historia de América Latina, porque redistribuir es invertir los 100 dólares que les daban por barril en tiempos de Hugo Chávez en educación, salud, vivienda, alimentación y no en lo que lo invertían los dueños de Venezuela antes de 1999, reduciendo así, de manera acelerada, la desigualdad en el país vecino.

Lo que ha pasado en los últimos años en Venezuela es la tormenta perfecta, se muere Chávez, se reducen drásticamente los precios del petróleo, la oposición arreció sus tácticas violentas para recuperar el poder y se ha negado sistemáticamente a un dialogo productivo, o sea, un dialogo para llegar a consensos mínimos en un país en donde ninguna parte tiene las mayorías absolutas para imponer sus maneras de dirigirlo. Estados Unidos con el apoyo de la Unión Europea congeló los activos estratégicos de Venezuela en el mundo y dificulta o bloquea de frente los negocios que cualquier país, en este caso Venezuela, independientemente si es amigo de los yanquis o no, debe tener para mantener su economía a flote; los dueños de la distribución de mercancías en el país han acaparado intencionalmente para crear una burbuja de escasez y muchas venezolanas y venezolanos que han visto reducir de forma drástica sus prácticas de consumo normales a niveles de pobreza o pobreza extrema, han decidido salir en busca del dinero que en su país se les va como agua en las manos por el disparo de una inflación, que no es más que la consecuencia de una serie de políticas monetarias mal llevadas, aplazadas y mal tratadas en medio de un aparato estatal hipertrofiado, burocratizado y evidentemente corrupto.

 La crisis humana a la que ha sido empujada Venezuela en los últimos años de manera acelerada es consecuencia de todo esto, súmenle lo que seguramente se me quedo por fuera por cuestiones de espacio, es un proceso humano lleno de errores pero a diferencia de lo que había antes y con toda seguridad, a diferencia de lo que buscan desde afuera los gringos o el tal Grupo de Lima, es un proceso lleno de buenas intenciones y gente que se está dejando el cuero para construir una sociedad más equitativa y humana que siga siendo ejemplo de cambio para la región y el mundo a pesar de todo.

 La respuesta siempre será más democracia, en ningún caso golpes de Estado, invasiones militares o estrangulamiento económico. El futuro de Venezuela es el futuro de América Latina.

                                                                                                                                                 Publicado 14 de Febrero de 2019


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Shameel Thahir Silva | @ShameelThahir | Amigo de la casa Hekatombe.
Politólogo y Magíster en Estudios Políticos Latinoamericanos de la Universidad Nacional de Colombia. Ciclista urbano. Enamorado de Bogotá y con ganas de servirle a su gente. Preocupado por un país en donde quepamos todxs.