Guía para entender qué pasa con los mal llamados falsos positivos

by Edición 51 | Beatríz Flórez
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Seguramente en las últimas semanas ha escuchado que nuevamente se habla de “Falsos Positivos” en el país. Para que no se quede con la información superficial de los medios corporativos de comunicación, en Heka le contamos qué fue lo que paso y quiénes tienen velas en esos entierros.

1. La Seguridad Democrática

La mano dura y el corazón grande se tomaron el país con la promesa de acabar con la guerra a través de la guerra. La estrategia fue llamada Política de Seguridad Democrática, se centró en la constante presentación de resultados, bajas, combates, presencia del ejército en todo el territorio nacional para exterminar a los terroristas.

2. Terroristas
Al buscar juiciosamente la definición de “terrorista” en la política de Seguridad Nacional curiosamente no se encuentra. Si se crea un manual que señala quiénes deben ser asesinados lo mínimo es definir unas características particulares. Lo que se encuentra es un grupo de nociones muy vagas que dan a entender que desde la persona que roba en una esquina, hasta un capo del narcotráfico son terroristas.

3. Los resultados
Si revisamos las cifras del Ministerio de Defensa durante los dos gobiernos de Uribe encontraremos que las Farc fueron eliminadas unas tres veces, además como señala el historiador (y actual rector de la gloriosa Pedagógica) Adolfo León Atehortúa no existe coherencia entre las cifras de la fuerza pública, Medicina Legal, ni ministerios, lo que nos lleva a dudar de las mismas.

4. Más resultados: la directiva ministerial secreta 029 de 2005.
Para motivar a las tropas el Ministerio de Defensa en 2005 expidió una directiva secreta que regulaba el pago de recompensas. La Directiva “regulaba” pagos por tipos de armas, rangos y demás. Resulta interesante entre otras cosas porque el seguimiento era realizado por el mismo ejército, las pruebas que tenían que entregar los soldados eran fácilmente alteradas, los comandantes que ordenaban las operaciones eran los que autorizaban las recompensas. Entre los requisitos para el pago, era necesario que la noticia del combate o la baja apareciera en medios de comunicación.

Ahora, una directiva ministerial secreta la firman las altas esferas del gobierno, entre ellos se encuentran militares acusados por violaciones a DDHH, narcotráfico, vínculos con paramilitares y corrupción.

5. El escándalo
En 2008 el personero de Soacha se comunicó con el entonces Senador de la República Gustavo Petro, porque un grupo de madres del municipio estaba buscando a sus hijos desparecidos desde enero. En septiembre destapó el escándalo y todos los medios hicieron eco.
Frente a la situación el entonces presidente dijo cosas como: “solo fueron 28 casos” o “esos jóvenes no estaban propiamente recogiendo café”.

6. Jóvenes que nunca recogieron café.
Jóvenes fueron contactados con promesas de trabajo. Ellos aceptaron sin avisar a sus familias y convencidos que enviarían dinero para mejorar sus condiciones de vida. Los recogieron en camiones, los llevaron a un lugar desolado, a algunos los torturaron, los asesinaron, les cambiaron la ropa, los vistieron como guerrilleros. Sus cuerpos traicionados fueron televisados y presentados como terroristas.

Ahora, los jóvenes de Soacha ni siquiera son el 0.1% de los casos de ejecuciones extrajudiciales en el país, si a usted esta cifra no le duele piense qué tiene por corazón. Se destapó el escándalo por ellos porque el municipio es pegadito a Bogotá ¿se imagina cómo fue en el resto del país?

Otro dato: pueden ser más de 10.000 víctimas, recuerde que en 2012 se perdieron de la Procuraduría supuestamente como mil expedientes de ejecuciones extrajudiciales, eso es lo que está informado y da cuenta de las estrategias para tapar tan espantosa situación.

7. Manzanas podridas
Como resultado de lo sucedido soldados y rangos medios fueron detenidos y llamados tanto por el gobierno nacional y los medios corporativos como “manzanas podridas”. Es decir, según ellos el asesinato de los jóvenes no fue realizado en el marco de la ley.

8. Falsos Positivos
Falso positivo se refiere a un error, diga usted, daño colateral. El hecho de llamar a los jóvenes asesinados por el ejército nacional en el marco de una ley de seguridad nacional, implica precisamente anular la carga de culpa del Estado. El término correcto es Ejecuciones Extrajudiciales, es decir el homicidio de una persona por parte de un servidor público que se apoya en la potestad de un Estado para justificar el hecho.

9. Al César lo que es del César.
En el punto cuatro mencionamos unas firmas. Éstas son algunas de las personas que aprobaron el pago de recompensas desde el cual las fuerzas militares realizaron las ejecuciones extrajudiciales:

Ministerio de Defensa: después del “escándalo de los Falsos Positivos”, el ex presidente Uribe ternó a Camilo Ospina Bernal –el entonces mindefensa- como candidato a Fiscal General de la Nación. La Coordinación Colombia Europa Estados Unidos, envió una misiva a la Corte Suprema de Justicia en la que palabras más, palabras menos dice que es el colmo.

Comando General de las FFMM: el comandante de las FF.MM era en aquel entonces el General Freddy Padilla de León, quien durante los últimos años ha sido señalado por su responsabilidad en la masacre de Caño Jabón en 1998. El General fue embajador de Colombia en Austria, posteriormente fue candidato al Senado de la República por el Partido de la U, sus aspiraciones no prosperaron.

Comando Ejército Nacional: el comandante del Ejército Nacional era el General Martin Orlando Carreño Sandoval, quien fue denunciado por vínculos con el jefe paramilitar Salvatore Mancuso en Antioquia, junto al General Rito Alejo del Río mientras Álvaro Uribe se desempeñaba como gobernador de dicho departamento.

Comando Fuerza Aérea: el entonces comandante de la Fuerza Aérea Colombia era el General Edgar Lesmes Abad, estuvo implicado en un caso de narcotráfico en la FAC, cuando un avión fue descubierto en noviembre de 1998 en la base militar de Fort Lauderdale, en Florida procedente de Bogotá para una revisión de mantenimiento. La revisión dio como resultado el hallazgo de 666,9 kilos de cocaína y kilo y medio de heroína.

Policía Nacional: el director de la policía, General Jorge Daniel Castro Castro, tiene abiertas investigaciones en EE.UU por vínculos con paramilitares, además de investigaciones por las ‘Chuzadas’.

Departamento Administrativo de Seguridad DAS: el entonces director del DAS Jorge Noguera, lideró el espionaje desde la entidad, además está relacionado con presuntos vínculos con grupos paramilitares. Está detenido por su presunto papel en los asesinatos de Jaime Garzón y Manuel Cepeda y en interceptaciones ilegales. Jefes paramilitares lo relacionan con Carlos Castaño, y lo vinculan con el secuestro de Piedad Córdoba.

Cuerpo Administrativo de Investigación CTI: la directora del Cuerpo Administrativo de Investigación CTI, Marilú Méndez Rada, fue acusada por delitos de peculado por apropiación a favor de terceros, tráfico de influencias y falsedad en documento público, el 31 de julio de 2012.

Aunque no firmó era el presidente, Álvaro Uribe Vélez quien además de las atrocidades que ha cometido a lo largo de su carrera política, ahora pretende gobernar en cuerpo ajeno.

10. Los del cubrimiento.
No es justo que el gobierno de Uribe y su fuerza pública se lleven todo el crédito por los “Falsos Positivos”. Como ya mencionamos, la política de Seguridad Democrática estaba sustentada en resultados, es decir, la demostración de su eficacia ante la opinión pública. Un gobierno no le llega solito a la opinión pública, necesita de los medios de comunicación para ello y por eso cuenta con un kit de medios corporativos que le son funcionales.

Los medios corporativos de comunicación durante los mandatos de Uribe se enfocaron en presentar las cifras duras del gobierno sin contrastarlas con otras fuentes. Pero pensemos que se les escapó ese detallito entre 2005 y 2008 que fue lo que duró la Directiva, por ejemplo.

Después del escándalo, medios como El Tiempo no mencionaron en la sección de noticias la Directiva Ministerial Secreta 029 de 2005 –puede revisar y verá que es cierto-, entonces como dicen las feministas, lo que no se dice no existe.

Siempre hablaron de “Falsos Positivos”, que como ya lo mencionamos suena a errorcito, a bobadita, es como si además quisieran minimizar el asesinato de jóvenes inocentes por parte del ejército. Por otra parte si en El Tiempo en la sección de noticias mencionan “Ejecución Extrajudicial” 20 veces en tres años, es una exageración.

Y dele con las manzanas podridas sin tocar la estructura militar detrás de las desapariciones, torturas y asesinatos desligados de todo.

11. Metámosle autores a la vaina
Muy cortico para que lo lean hasta el final. Resulta que al finalizar el gobierno Pastrana el país atravesaba por una crisis de hegemonía que se vio solventada con Uribe. Él llegó con un discurso basado en la lógica amigo-enemigo en términos de Carl Schmitt y básicamente Uribe retomó casi todo su pensamiento (Carl fue el jurista del nazismo, por él en los juicios de Núremberg los acusados decían que no habían hecho nada ilegal, que todo había sido en el marco de la ley, lo que era cierto).

Hablemos de enemigos. El país fue testigo de la construcción política y mediática de un enemigo común “el terrorista”, que básicamente era todo y nada, era lo que el gobierno necesitaba que fuera. Entonces aquí nos metemos con la construcción del terrorista que hace Zizek a partir de Agamben: hace muchos años en un pueblo tranquilo y feliz apareció un ser peligroso que llenó de oscuridad la vida de todos. No era un hombre, no era un lobo, era un hombre lobo. Como no era ni una cosa ni la otra, era legítimo asesinarlo por el bien de todos. Nadie lo lloraría. Era necesario matarlo. Según Giorgio a ese ser se le llama Homo Sacer y según Slavoj esa es la base del terrorista.

Dirán ¿eso qué tiene que ver con las ejecuciones extrajudiciales? Pues todo. Llegamos a un punto tal en el que la vida no era valorada, el enemigo no era considerado un interlocutor válido (lo que llama Schmitt “partisano”) y por eso su eliminación era motivo de alegría, recordemos la presentación de la mano de Iván Ríos, el cuerpo de Raúl Reyes. Esa deshumanización del otro nos llevó a ver como si nada cuerpos sin vida y celebrar la muerte ¿si ve en qué clase de personas nos estaban convirtiendo?

Sigamos, en el gobierno de Uribe fuimos testigos de lo que Guy Debord llama la sociedad del espectáculo, que palabras más palabras menos consiste en presentar la información desde aspectos anecdóticos, todo muy por encimita para que el espectador no tenga suficientes herramientas que le permitan realizar una decodificación crítica del mensaje.

Entonces nos estrellamos con Foucault, porque ese control de la información de los medios corporativos, la selección, la forma en la que es distribuida, como dice ese maravilloso francés “tienen por función conjurar los poderes y peligros, dominar el acontecimiento aleatorio y esquivar su pesada y temible materialidad”*. Perdón por la cita pero es que como él lo dice es tan perfecto.

Hasta ahí para no extender tanto, pero ojalá sea una provocación para que se documente más sobre el tema. La información presentada es producto de la tesis de maestría “Del poder y los telones: los medios de comunicación y la legitimación de crímenes de Estado. El caso de los Falsos Positivos”.

*Foucault, M. (1992). El orden del discurso. Letra e. En: http://monoskop.org/images/6/62/Foucault_Michel_El_orden_del_discurso_1992.pdf
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Por: Beatríz Flórez. Feminista mística.