La fotocopia más antigua de América

by Edición 42 | Camilo Álvarez
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Empecemos desde Xerox; hace 200 y punta de años, nos gobierna un puñado de familias con tal capacidad de mentira que a esa cuasi monarquía grecoquimbaya le llaman la democracia más antigua de América.

Cada vez que hubo un posible remesón hacia los intereses de las mayorías nos vimos a-bocados a sistemáticas y continuas guerras civiles. Por causas del destino, la divina providencia, el masca chochas y el servicio militar obligatorio nos convertimos en una de las sociedades más godas y visigodas del continente. Los parroquianos le dirían a Trump: ¿para qué una asociación del rifle cuando abundan los clubes de la motosierra?

Lo derechos aquí son una briega constante para que sean reconocidos por la ley, el Estado Social de derecho es para quienes gobiernan un juego de Jenga, donde quitar lo básico es un deporte y su objetivo pareciera ser que al final se caiga; hasta 2016 hubo 41 reformas a la constitución del 1991 y seguimos contando. A sabiendas que mucho de lo que dice en el papel original nunca se ha cumplido y que hasta los acuerdos de paz de La Habana, más que transformaciones, exigían cumplimiento.

Lo que llaman neoconservadurización -más difícil de pronunciar que rayo homosexualizador- pareciera tener origen en nuestras cavernas; cavernas a las que les cabe más el fracking que la arqueología. ¿Cómo poder explicar que un señor que quemó libros de una biblioteca pública llegará a ser el procurador de la nación? ¿Cómo explicar que un personaje ligado al cartel de Medellin y con más de 260 investigaciones judiciales siga siendo el senador más votado? ¿Cómo explicar que un señor vinculado al extinto -por extinción de dominio- Alas Equipo Colombia sea el registrador nacional? Créanme que no será Blu quien lo explique.

Las elecciones de este decimonónico 2018 están para alquilar balcón o al menos para dejarse reportar en data crédito, por una sencilla razón: Luego de mucho tiempo hay tensión entre aquellos de 200 años y punta por mantenerse en el palacio de Nariño, esto significa que la disputa será de lo más recalcitrante, donde todo lo que se diga podrá ser usado en su contra…guerrilla.

Tan es así, que el caminao de la gente de bien tiende a construir una idea de centro para que gobierne la derecha y no la ultraderecha, entonces nos empiezan a decir que el problema no es enfrentar los problemas sino hacer sinergia con ellos, que los falsos positivos no son ni positivos, ni negativos, que el 3r puesto de desigualdad es más bien un mérito a la resiliencia y que hablar del cambio climático es polarizar (por aquello de los polos).

Pensemos en que lo sucedido el pasado 11 de marzo es más bien un laboratorio para lo que viene en mayo, un man tiene la máquina y el otro es la fotocopia, en aras de ¡defender la democracia maestro! Se ocultaran tarjetones, se estigmatizará votantes y habrá de nuevo sublevaciones en Unicentro y El Poblado gritando que Uribe es Democracia.

Tendremos que ir con la fotocopia de la cédula al 150%, con los medios y los miedos por delante, en campaña nos van a decir hasta última hora que para cambiar esto es mejor la alianza entre el moderado y el que sabe de maquinarias liberales, todo en nombre de la gobernabilidad.

¿Será que es más fácil para ese puñado de gente tener en frente un contrincante así medio-medio para reciclarse en el poder? ¿Será que para lo que llaman centro es también más fácil mitigar o compartir el poder con quienes saben no caben de mezquindad? ¿Lo que nos quieren hacer digerir es miedo a extremos? El establecimiento verá con beneplácito esa idea de centro que está marcada en nuestra memoria desde las capitulaciones de la revolución comunera, en todas esas traiciones donde el hagámonos pasito de la coyuntura fue un desatemos la violencia desde la estructura.

Pero atención, lo que Impulsan es una Idea de centro que reproduce el miedo al poder, porque en el fondo lo que plantean es que -como Vargas lleras- “si nos pasamos de la raya” no nos dejaran gobernar y nos llevará el que nos trajo (ósea Uribe) y que por lo tanto es mejor hablarle pasito al amo -que por designio monárquico eligió a un Duque- para que la democracia se mantenga y que nuestra mejor opción es el suicidio colectivo pero democrático, ósea con consulta previa.

¿Pero es todo esto cierto? O es más bien miedo a que les pisen los talones mientras este pueblo se enseña a sí mismo a caminar de nuevo. Tal es el miedo que quieren producir que cuando se lee con detenimiento la propuesta “polarizante” no se encuentra en ningún lado un quiebre abrupto sino más bien maneras de actualizar la deuda histórica de siglos, recogiendo incluso las tareas inconclusas de los Lleras, Santos, Gómez abuelos de quienes hoy desde el poder se ponen en la otra orilla. Una propuesta que nos alienta a mirar hacia el futuro con los desarrollos tecnológicos y de la ciencia, que busca entender la urgencia del cuidado del ambiente y del planeta y que señala responsables del desastre actual. Pero que pavor llamar las cosas por su nombre y eliminar el mito del poder con democracia.

El camino hasta mayo, desde esta perspectiva es que no importa si en primera o en segunda, con quienes nos han gobernado ya sabemos cómo es la vuelta. Van a engarrotarse y encoscorronarse para mantener el poder, lo que los hará más evidentes en su aberración. Así fue la danza de los millones, mercados, tamales y tejas el 11, pues en mayo será peor.

Entonces reafirmando una idea que Propongo los últimos 5 años, creo que todos nuestros esfuerzos deben apuntar a que: Hay que forzar la derecha a la paz, Hay que forzar la izquierda a la unidad y hay que creernos con vocación de poder.

PD: Para quienes tienen miedo y les pesa la tradición en esta coyuntura, recuerden a sus abuelas cuando les dicen “mijo, el centro es inseguro”

*Nota editorial: las opiniones expresadas por el columnista no representan el medio.

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Camilo Álvarez | @CamiloAlvarezB |En el rebusque, mercenario de la prestación de servicios. Tiene una humilde morada y una arrogante fucsia | Amigo de la casa Hekatombe.