Ey Peñalosa, no esperaba nada de ti y aun así logras decepcionarme

by Edición 36 | @TerribleStepha
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“No esperaba nada de ti y aun así logras decepcionarme”. Ni siquiera esas palabras logran expresar lo que siento en este momento por Enrique Peñalosa. Bueno si hay palabras que logran que tramite medianamente la rabia pero no son adecuadas para un artículo de opinión.

Ni la mismísima doctora Plaga logra ese nivel de maldad, ni siente tanto desprecio por la naturaleza, la humanidad, la vida. Y lo peor es que aquí no hay Capitán Planeta que nos salve. Peñalosa y su equipo no pierden tiempo, empezaron el año con toda la actitud. Con el apoyo del ministro de ambiente (que es ficha de Vargas Lleras en el gobierno), podrá modificar los bordes de reserva Thomas van der Hammen, para que Peñalosa (amigo de Vargas Lleras y cuota de Vargas Lleras en Bogotá) pueda construir la ALO, sin importar el daño ambiental.

La publicidad de la actual administración está enfocada en el amor a Bogotá, pero me hace pensar en esos hombres que le pegan a su compañera, se van a tomar y al día siguiente llegan con un pollo para contentarlas. Y parece que las y los bogotanos somos la mujer maltratada que dice “no fue culpa de él, es mi culpa y además más lindo, trajo pollo”.

Esa publicidad engañosa que trata de tapar cosas como la forma en la que está acabando las empresas públicas de la ciudad, empezando por Aguas de Bogotá, que dejó funcionando y con todos los juguetes la administración anterior, publicidad engañosa y además mediocre, trata de tapar con tuiterazos de poco éxito, con publirreportajes en medios corporativos (¿se acuerdan del incomprendido de Semana?) las canalladas de una administración nociva e inhumana.

Lo curioso es que a pesar del daño que le está haciendo Peñalosa y las élites a Bogotá, parece que aquí nadie se entera . Tal vez porque estamos tan acostumbradas y acostumbrados a que nos roben y a que nos maltraten y nos contenten con un pollo (no por las ineficaces comunicaciones del distrito), que no dimensionamos lo que está sucediendo. Un ejemplo clarito, Aguas de Bogotá:

1. El negocio de las basuras antes estaba en manos de privados que cobraban mucho por un mal servicio.
2. Durante la Bogotá Humana una parte de ese negocio pasó a manos del distrito, con el manejo de basuras del 52% de la ciudad por medio de Aguas de Bogotá.
3. Aguas de Bogotá contrató a 3.700 personas, en su mayoría recicladores y zorreros para dignificar su trabajo.
4. En el marco de esa gestión jubilaron más de 3.000 caballos que antes trabajaban como vehículos de tracción animal ¿Se acuerda?
5. Los caballos de los zorreros fueron reemplazados por otro tipo de vehículo amigable con el ambiente.
6. El reciclaje se posicionó para que la ciudad se adaptara al cambio climático.
7. Cuando hablamos de 3.700 personas, no debe entenderse como un ser humano, sino como 3.700 FAMILIAS que se quedan sin trabajo.
8. La UAESP modificó la licitación de acuerdo a las necesidades de los empresarios, no de la ciudad. Por ejemplo, si hay un derrumbe en Doña Juana quién paga no es la empresa, paga el distrito.
9. Básicamente le pagamos a una empresa privada mucha más plata, por hacer el trabajo de una empresa pública -Aguas de Bogotá- y sin necesidad.
10. Estos son las y los trabajadores que contrató la Bogotá Humana en Aguas de Bogotá: el 10% son desplazados, el 4% reincorporados. El 16% son madres cabeza de familia. El 8% son afrodescendientes, y el 15% forman parte de los denominados ciudadanos recuperados (exhabitantes de calle).

Y así podemos hacer con la ETB, con la Empresa de Energía de Bogotá, con todas las entidades del distrito, con la destrucción de los cerros, de los humedales, de todas esas cosas importantes que dejamos pasar por alto o a las que les damos la espalda por ser un tema aburrido.

Soy bogotana, amo mi ciudad. La amo cuando hace frio, cuando sale el sol picante que quema pero no calienta, con el cielo azul, con sus atardeceres de “transparencia organdí”, y así como la amo me duele, me duele ver las movilizaciones de los trabajadores de Aguas de Bogotá que conocen mejor que nadie los colores y olores de la ciudad, exigiendo que se le dé continuidad a una empresa pública que funciona –es que no tiene sentido que la cierren- y de paso exigiendo que se respete lo público, lo que es de todos, de todas, movilizaciones un 24 y 31 de diciembre; mientras la gente pasa indiferente y mira con desconfianza a esas personas orgullosas de su uniforme verde que dice Aguas de Bogotá, la empresa que ayudaron a construir y hoy les es, no es, arrebatada de las manos.

No quiero pensar que son pocas las personas que le prestan atención a este acto de corrupción, si, corrupción es beneficiar a unos pocos a costa de una mayoría. Espero que este sea un llamado a tener un poquito de amor eficaz por la ciudad. Un poquito de cariño por lo que es nuestro. Seamos los planetarios que a pesar de las adversidades siempre logran salvar el día. Porque ¡El poder es tuyo!

Si es muy joven y no sabe qué es el Capitán Planeta:

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Por: Stephanía Pinzón | @TerribleStepha | Me conocen en el bajo mundo como La Terrible. Hago parte de la Revista Hekatombe.